Descripción
Este café arábica se cultiva en una de las regiones privilegiadas de El Salvador, que le proporciona abundantes nutrientes y permite obtener una taza consistente año tras año. La cosecha siempre tiene lugar alrededor de finales de noviembre o principios de diciembre y finaliza a finales de febrero o principios de marzo.
El café de Finca Altamira se cultiva en el llamado “Cinturón de Oro” de El Salvador, denominado así por su calidad excepcional y por ofrecer condiciones ideales para producir cafés reconocidos por su aroma y suavidad.
La altitud de la finca, entre 1200 y 1600 metros sobre el nivel del mar, es perfecta, con abundantes precipitaciones que alcanzan los 3000 mm anuales. Además, el rico suelo volcánico, con textura franco-arenosa fina y abundante fósforo y potasio, actúa como fertilizante natural.
Todo esto, combinado con el trabajo experto de los agricultores salvadoreños, contribuye a la producción de este café de excelente calidad.